“No fue planificado”, confiesa Julieta Sciasci, la bajista de Música para Volar. El crimen: formar una banda que versiona temas de Gustavo Cerati que se convirtió en un éxito total. Trece años después de esa juntada, que sería para un solo show, recorrieron la Argentina, visitaron otros países y tocaron con más de 800 instrumentistas para llevar adelante sus arreglos sinfónicos o de cámara.
“La maravilla de su obra es que es inagotable, siempre nos está interpelando. Por eso seguimos escuchando su música, porque sigue vigente, tiene algo para decirnos y dialoga con estos tiempos”, dice desde Capitán Bermúdez, a pocos kilómetros de Rosario.
Además, han visitado la obra de otros referentes del rock nacional siempre con la misma premisa: “buscar que la protagonista sea la música”. “Somos supersinceros con lo que sentimos y cómo interpretamos, si nos conmueve, nos ponemos al servicio de esas canciones, estamos ahí a disposición, dando lo mejor de nosotros”, agrega.
En este tiempo de recorrido profesional, asegura que la cantidad de mujeres en la escena va en aumento, no solo arriba del escenario, también abajo, en roles técnicos. “Cada vez somos más, porque cuando una ve la referencia, entendés que es posible para una ocupar esos lugares. Y vamos a seguir siendo muchas más, porque las nuevas generaciones van a tomarlo con mucha más naturalidad”, comenta.
- ¿Un show que recomiendes?
Fernando Cabrera.
MÚSICA PARA VOLAR Un concierto sinfónico dedicado a la obra de Gustavo Cerati. El grupo se completa con José Matteucci, Alexis y Bruno Moreno. 20 de marzo, en Quality Espacio, Av. Cruz Roja 200, Córdoba. 





