Un yacimiento fósil recién descubierto en el suroeste de China ha revolucionado la comprensión científica sobre el surgimiento de la vida animal compleja en la Tierra. El hallazgo demuestra que muchos grupos animales clave ya habían evolucionado antes del inicio del período Cámbrico, retrasando al menos 4 millones de años el marco temporal de la famosa «explosión cámbrica».
El estudio, liderado por investigadores del Museo de Historia Natural y el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford (Reino Unido), junto con la Universidad de Yunnan en China, se publicó el 2 de abril de 2026 en la prestigiosa revista Science.
LA BIOTA DE JIANGCHUAN: UN «MUNDO PERDIDO» DE TRANSICIÓN
Los fósiles proceden de la biota de Jiangchuan, en la provincia de Yunnan, suroeste de China. Allí se recuperaron más de 700 especímenes con una antigüedad de entre 554 y 539 millones de años, correspondientes al final del período Ediacárico.
A diferencia de la mayoría de yacimientos ediacáricos, donde los organismos se preservan como impresiones en arenisca, aquí los fósiles se conservaron como películas carbonosas, un tipo de preservación excepcional similar al del famoso Burgess Shale cámbrico. Esto ha permitido observar detalles anatómicos finos, como estructuras alimentarias y de locomoción.
“Tras años de trabajo de campo, finalmente encontramos varios yacimientos con las condiciones adecuadas en los que se conservan fósiles de animales”, explicó el profesor asociado Fan Wei, de la Universidad de Yunnan, quien junto al profesor Peiyun Cong dirigió las excavaciones durante casi una década.
HALLAZGOS CLAVE
Uno de los descubrimientos más impactantes es la identificación de los parientes más antiguos conocidos de los deuterostomados, el grupo que incluye a los vertebrados (como humanos y peces), equinodermos (estrellas de mar, pepinos de mar) y hemicordados. Hasta ahora, el registro fósil de estos animales no se remontaba más allá del Cámbrico.
“Nuestro descubrimiento cierra una importante laguna sobre las primeras fases de la diversificación animal. Por primera vez, hemos demostrado que muchos animales complejos, que normalmente solo se encuentran en el Cámbrico, ya estaban presentes en el período Ediacárico”, afirmó Gaorong Li, investigador principal (entonces en Yunnan, ahora en Oxford).
Los fósiles revelan una comunidad diversa: bilaterales (animales con simetría bilateral) con una amplia gama de estilos de vida, incluyendo formas activas (excavadoras o nadadoras) y sésiles. También incluyen animales con forma de gusano con adaptaciones alimentarias complejas y posibles primeras medusas de peine (ctenóforos).
Entre las formas novedosas destacan especímenes con combinaciones únicas de rasgos (tentáculos, tallos, discos de fijación y estructuras que pueden evertirse), algunos de los cuales recuerdan al “gusano de arena” de la novela Dune.
Frankie Dunn, del Museo de Historia Natural de Oxford, destacó: “La presencia de estos ambulacrarios en el Ediacárico es realmente emocionante. Ya hemos encontrado fósiles que son parientes lejanos de las estrellas de mar y los pepinos de mar… El descubrimiento también implica que los cordados (animales con columna vertebral) debieron de haber existido en esa época”.
IMPLICACIONES PARA LA EVOLUCIÓN
Hasta ahora se pensaba que la rápida diversificación animal (explosión cámbrica) ocurrió hace unos 539-535 millones de años al inicio del Cámbrico. Este hallazgo muestra que las bases de esa diversificación ya existían en el Ediacárico tardío, con formas de transición entre los enigmáticos organismos ediacáricos y los animales modernos.
Ross Anderson, coautor del estudio, señaló que la aparente ausencia de estos grupos en otros yacimientos ediacáricos se debe probablemente a diferencias en la preservación, no a su ausencia biológica real. Los bilaterales ya eran ecológicamente diversos hace más de 540 millones de años.
Este “tesoro fósil” no solo adelanta el origen de linajes clave, sino que pinta un panorama de un mar ediacárico vibrante, con una transición gradual hacia la diversidad cámbrica, reescribiendo el amanecer del Fanerozoico.






