El mar Mediterráneo vivió en 2025 un año de extremos climáticos sin precedentes, marcado por temperaturas superficiales del agua excepcionalmente altas, olas de calor marinas prolongadas y récords en salinidad y nivel del mar. Según el “Informe Anual 2025: Impactos del Calentamiento Global en el Mar Mediterráneo y la Región de las Illes Balears”, publicado por el Sistema de Observación Costero de las Illes Balears (SOCIB), estos fenómenos confirman la intensificación del calentamiento oceánico impulsado por el cambio climático.
En algunas zonas del Mediterráneo, las temperaturas del agua alcanzaron hasta 6,5°C por encima del promedio habitual registrado entre 1982 y 2015. A nivel de toda la cuenca, se contabilizaron un promedio de 190 días de olas de calor marinas, con intensidades máximas promedio que superaron los 4°C por encima de la media histórica. El Mediterráneo occidental, particularmente en junio y julio, fue el más afectado, con eventos intensos y prolongados. El 2 de julio de 2025, las temperaturas superficiales en el área Liguro-Provenzal promediaron 6,5 °C por encima de lo normal, llegando localmente a casi 8°C en zonas costeras del golfo de León.
Las Islas Baleares se situaron entre las regiones más impactadas. Según el informe, 2025 registró el año con la temperatura superficial del mar, más cálida en su historia, continuando una tendencia de años excepcionalmente cálidos desde 2022. Durante una ola de calor marina extrema en junio y principios de julio, la temperatura media regional alcanzó los 28,4°C el 3 de julio, casi 5°C por encima del promedio 1982-2015. Las boyas costeras midieron valores locales cercanos a los 31°C, evidenciando la severidad del evento en aguas someras.
La temperatura media anual de la superficie del mar en toda la cuenca mediterránea alcanzó los 21,1°C, convirtiendo a 2025 en el segundo año más cálido registrado, solo superado por 2024. Estas observaciones se basan en datos satelitales de largo plazo del Servicio Marino de Copernicus, combinados con mediciones in situ de la infraestructura de SOCIB: boyas costeras, planeadores submarinos (gliders) y flotadores perfiladores autónomos.
Mélanie Juza, científica de SOCIB, afirmó: “El cambio climático trajo nuevos récords en 2025 en cuanto a temperaturas oceánicas, salinidad y nivel del mar en el Mediterráneo”. La tasa de calentamiento a largo plazo en la cuenca es de aproximadamente 0,4 °C por década desde 1982, con variabilidad regional marcada.
A nivel global, 2025 fue el tercer año más cálido registrado, y el trienio 2023-2025 superó por primera vez el umbral de 1,5 °C respecto a niveles preindustriales en promedio. Incluso sin la influencia dominante de El Niño, las temperaturas oceánicas superficiales se mantuvieron excepcionalmente altas, subrayando la fuerza de la tendencia antropogénica subyacente.
El informe también destaca el aumento de la salinidad, especialmente en el Mediterráneo oriental, ligado a mayor evaporación por aguas más cálidas, y la aceleración de la subida del nivel del mar, con una tendencia media de 3,4cm por década desde 1993. En las Islas Baleares, 2025 marcó un récord en este indicador, superando los valores de 2023 y 2024.
Estos cambios tienen consecuencias graves para los ecosistemas marinos y las comunidades costeras. El calentamiento sostenido y las olas de calor marinas provocan mayor estratificación del agua, reducción de oxígeno disuelto y amenazas a hábitats clave como las praderas de Posidonia oceanica, vitales para la biodiversidad, el secuestro de carbono y la protección contra la erosión costera.
Además, se incrementan los riesgos para sectores económicos como la pesca y el turismo, así como la exposición a eventos meteorológicos extremos, inundaciones costeras e impactos en la salud humana.
