La Luna ha sido testigo silencioso de miles de millones de años de actividad solar y de colisiones masivas que contribuyeron a la formación de la Tierra, el Sol y el resto de los planetas del sistema solar.
La NASA se dispone a retomar la exploración tripulada de la Luna con la misión Artemis II, el primer vuelo con humanos a bordo de la nave espacial Orión. Esta expedición no solo marcará el regreso de astronautas más allá de la órbita terrestre baja desde 1972, sino que sentará las bases técnicas y operativas para futuras misiones tripuladas a Marte.
La misión demostrará las capacidades del Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), el cohete más potente jamás construido por la NASA, junto con los sistemas críticos de soporte vital de Orión, esenciales para viajes espaciales de larga duración.
FECHAS Y TRIPULACIÓN CONFIRMADAS
La tripulación está integrada por cuatro astronautas experimentados: el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch (todos de la NASA) y el especialista de misión Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense (CSA). La misión durará aproximadamente 10 días y su lanzamiento está programado para el mes de marzo de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida (Estados Unidos), según las actualizaciones más recientes de la NASA. El vuelo se realizará en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna.
FASE DE DESPEGUE Y PUESTA EN ÓRBITA
El despegue replicará en gran medida el perfil de Artemis I (sin tripulación), con el SLS impulsando a Orión hacia el espacio tras desechar los propulsores sólidos, los paneles del módulo de servicio y el sistema de aborto de lanzamiento.
La nave orbitará la Tierra dos veces para verificar el funcionamiento de todos los sistemas y adquirir la velocidad y altitud necesarias rumbo a la Luna. La primera órbita durará unos 90 minutos; la segunda, más elíptica, tomará alrededor de 23,5 horas.
Una vez en órbita alta, Orión se separará de la Etapa Interina de Propulsión Criogénica (ICPS) y realizará maniobras de proximidad y control manual durante un máximo de dos horas. Los astronautas se quitarán los trajes de lanzamiento y pasarán el resto de la misión en ropa civil hasta la reentrada.
Finalmente, un encendido de motores colocará a la nave en trayectoria translunar, iniciando un viaje de ida de cuatro días hacia la Luna, pasando por su lado oculto.
Durante la misión, la tripulación llegará a unos 7.400 kilómetros más allá del lado lejano de la Luna. Desde las ventanas de Orión podrán contemplar la Tierra en el fondo, a más de 400.000 kilómetros, con la Luna en primer plano: una vista que ningún ser humano ha tenido desde la era Apolo.
El regreso tomará otros cuatro días, aprovechando la asistencia gravitatoria de la Tierra para minimizar el consumo de combustible.
INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS Y OBSERVACIONES
Artemis II permitirá estudiar los efectos de los viajes espaciales de larga duración en el sueño, el estrés, la cognición y el sistema inmunitario de los astronautas. Será la primera misión en implementar protocolos estandarizados para vuelos tripulados de exploración profunda.
Además, los astronautas observarán la superficie lunar de cerca —los primeros humanos en hacerlo desde 1972— y documentarán sus impresiones mediante fotografías y grabaciones de audio. Estos datos enriquecerán el conocimiento científico sobre la Luna y servirán para preparar misiones futuras.
