“Toda vida tiene la potencia de ser extraordinaria. Siempre busco en los personajes un costado que resalte, al menos, ante mi mirada”, dice el cineasta Tomás Lipgot. Su nuevo documental, Amas de cámara, eligió la historia de tres mujeres que tienen en común ser madres que luchan por sus hijos y que encontraron una salvación a sus realidades jugando a filmar. “Además, quise mostrar el uso hogareño del video. Hoy todos tenemos naturalizada la filmación por el celular, pero el origen de eso fueron las primeras cámaras de VHS”, agrega.
El cine no fue su primera vocación, tampoco en sus inicios el documental estaba en su radar. “Cuando empezaba, lo consideraba como un género menor”, confiesa. Sin embargo, cuenta que el tiempo le demostró que es “una gran escuela”: “El documental es una gran pregunta que en el recorrido de hacerlo se va respondiendo, pero no con tus ideas, sino con las ideas que van fluyendo o se arman con los personajes, con todo eso que trae el devenir”.
Asegura que no puede estar sin filmar, que necesita canalizar su energía en algo creativo. “Ahora me quedé sin trabajo por la crisis que vive la industria y me puse a trabajar en Cabify. Así que le metí unas camaritas al auto para hacer una película, Crónicas de un cineasta a la deriva”.
- ¿Una película que recomiendes?
¡Qué bello es vivir!, de Frank Capra.

AMAS DE CÁMARA
Un viaje a través del tiempo y la tecnología, donde tres mujeres encuentran en la cámara una herramienta de expresión, juego y conexión. El documental explora la resiliencia y la transformación de estas mujeres a través del ojo de la cámara.
Estreno 17 de julio.





