Un equipo interdisciplinario de especialistas del CONICET, descubrió gran parte del esqueleto, con cráneo y mandíbulas, de un gran cocodrilo que habitó el sur argentino hace 70 millones de años, en rocas de la Formación Chorrillo. Era uno de los dos principales depredadores que habitaban la Patagonia en ese momento.
Un estudio confirma que la exposición continua a contaminantes atmosféricos reduce la memoria, ralentiza el pensamiento y altera la estructura cerebral con los años.