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CECILIA CE: “ESTAMOS TENIENDO MENOS SEXO”

La sexóloga asegura que el ritmo de vida afecta nuestros encuentros sexuales. Todos los viernes se sube al escenario con Encendé tu motor y sigue difundiendo información por redes sociales.
La sexóloga asegura que el ritmo de vida afecta nuestros encuentros sexuales. Todos los viernes se sube al escenario con Encendé tu motor y sigue difundiendo información por redes sociales.

La licenciada Cecilia Ce armó un taller mecánico emocional y sexual en el escenario. Así promociona su nuevo espectáculo, Encendé tu motor, en el cual, sin ningún curso de actuación, pero con mucho histrionismo, habla de las distintas formas de poner en marcha el deseo. “Hay muchos autos distintos y cada uno tiene su funcionamiento, necesita un repuesto diferente. Algunos tienen más sensible el freno, otros están siempre acelerados, como que siempre quieren. Son distintos modelos, no hay uno que esté mal”, comenta la sexóloga y escritora.

Hoy es una influencer en contenidos sexológicos, pero decidirse por esta profesión le llevó más de una década. Como psicóloga se dedicaba al consumo problemático, hasta que eligió la sexología, y en la atención de pacientes detectó que la demanda era de conocimiento. “No venían buscando terapia, querían información. Entonces, para que las personas no tuvieran que pagar una consulta privada por algo que es su derecho, me abrí un perfil para comunicar esa información que la gente me estaba pidiendo. Fue impresionante la respuesta”, dice con más de un millón de seguidores.

Con cuatro libros escritos, proyecta otros dos. Tiene en el tintero uno nuevo vinculado al estilo de vida que atenta contra la sexualidad y una versión renovada de su primera y más vendida publicación: Sexo ATR.  

  • Una charla sobre sexualidad en el teatro hubiese sido impensada hace unos años, ¿hoy por qué es posible?

Por todo lo que hemos logrado en los últimos años. El show habla del gran cambio que hemos hecho en muy poco tiempo sobre el acceso a la información en sexualidad. Y lo hicimos porque era completamente necesario. Sabemos que la educación sexual previene problemáticas sexuales, ayuda a las personas a disfrutar, a no tener malentendidos con las parejas, a conocerse. Y hoy por hoy es accesible. Es un gran logro.

  • ¿Qué buscan los espectadores?

La gente que asiste no solo quiere aprender, también lo quiere compartir con alguien. Por lo general son parejas que después salen y se quedan charlando, o grupos de amigas a las que algo durante el show les genera una conversación. Ayuda al diálogo.

  • ¿Y por qué hablar del deseo?

Es uno de los temas que más malentendidos o mitos tiene, de lo que se espera, de lo que nos dicen que tiene que pasar y cómo. A veces no entendemos por qué mi pareja siempre tiene ganas y yo no, por ejemplo. Hoy por hoy, en la vida que tenemos, el deseo es un desafío. También, el show responde a la pregunta de qué mueve al deseo, es decir qué es el placer para cada uno.

  • ¿El placer es un tema difícil de hablar para las mujeres?

Sabemos que hay diferencias en el varón y en la mujer en cuanto al placer que reciben en sus encuentros sexuales, que siguen más orientados al placer masculino. Y también es cierto que nosotras estamos llegando ahora, recién ahora tenemos la información, el permiso. Así que todavía hay mucha información que se necesita sobre nosotras, sobre los vínculos, sobre la comunicación.

  • ¿O sea que la desigualdad de género también se ve en la cama?

El término es “brecha orgásmica”. Lo trato en el show también.

  • ¿Hay menos tabú en torno al sexo?

Se abrió bastante el abanico, pero es un error pensar que ya a nadie le da vergüenza. Siempre hay tabúes nuevos también. Mostrarse vulnerable en la cama lo es. Hoy es más fácil desnudarse físicamente que emocionalmente.

  • ¿Cuál es el enemigo de esta era?

El ritmo de vida que tenemos, el estrés, los problemas de salud mental, la rapidez, la falta de atención, la desconexión con nosotros, con el cuerpo, con la pareja, porque estamos muy automatizados e hiperconectados con el celular. La sexualidad responde mucho al sistema de relajación, y la sociedad moderna no ofrece muchos espacios de relajación.

  • ¿Estamos teniendo menos sexo?  

Sí. Pasa que cuando el ritmo de vida se impone, el desinterés es una consecuencia, por ahí no es una elección. Y es difícil, porque a veces uno lo quiere cambiar desde lo individual, pero el sistema se impone. Además, la preocupación económica afecta un montón a la sexualidad. Hay variables que uno no puede cambiar solo.

  • ¿Lo sexual es político?

Sí, porque se impone desde las decisiones que se toman, desde si te acostás con alguien que votó a otro partido a si hay una política de educación sexual o no, si hay una política de ampliar derechos o no. 

  • Educación sexual integral (ESI), ¿sí o no?

Siempre, es educación que todos tenemos el derecho a tener. Es una decisión política no dar esa herramienta, tiene que ver con el prejuicio y el tabú. La confusión surge de que tenga la palabra “sexual”, pero nadie está hablando de sexo como lo tiene un adulto, no es enseñar a tener sexo. Todos tenemos un cuerpo y debemos tener conocimiento sobre eso, sobre el cuidado, el respeto, el consentimiento. Y está chequeado, probado por la ciencia, que la información previene problemáticas. 

 

CAFÉ CON FELICIDAD  

“Mi café con leche a la mañana es mi momento feliz. Tengo un ritual de levantarme y tomarme una taza, sola, me siento, es un momento en el que estoy tranquila y disfruto mucho, un momento de ir despacio, de no estar corriendo”, cuenta. 
Durante todos los viernes de febrero continúa con su unipersonal Encendé tu motor, en el Paseo La Plaza, en CABA. “Es muy espontáneo el show. Como el sexo con el otro, se construye en la práctica”, revela. 

 

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